Hay momentos en la vida de toda persona que nos lleva a tener que “rehacer” una vida, un día tenemos todo en un orden aparente, pareja, hijos, dinero, trabajo y teniendo este orden implica que sabemos más o menos cómo será nuestro futuro, lo que da cierta tranquilidad. Pero de repente un día todo puede cambiar, y nos encontramos ante la posibilidad de que todo lo que teníamos ya no ofrece seguridad alguna: un divorcio, el fallecimiento de un ser querido cercano, como la pareja o un hijo, un mal negocio que nos hace perder todo, el proveedor pierde su trabajo, un robo inclusive situaciones que nos hace que tengamos que tomar decisiones como mudarnos a otro estado o ciudad… en fin, la persona siente una estabilidad hasta que de repente algo sucede.
¿Qué puedo estar sintiendo ante estas situaciones?
Puesto que son situaciones evidentemente fuertes, algunos pensarán que lo que se siente es fácil de identificar pero muchas veces podemos estar “no viendo” las consecuencias. Por lo que hay sentimientos conscientes e inconscientes.
Conscientemente puedo:
- Estar muy enojado, con la vida, con la persona que hizo el daño o con Dios, dependiendo de la creencia de cada uno, por hacerle pasar algo tan duro injustamente.
- Estado de ánimo depresivo
- Estar durmiendo mal por pensamientos que invaden o pesadillas recurrentes
- Perder el apetito
- Sentir que la vida ya no vale, ¿para qué volver a empezar?
- Ideas de suicidio
- Pesadillas
- Enfermedades psicosomáticas (parte inconsciente)
Inconscientemente puedo:
- Culparme por lo sucedido y castigándome de maneras que no me doy cuenta. Ej. Siento que el divorcio fue porque no hice lo suficiente por mi pareja. Siento que podría haber hecho algo para evitar la pérdida de un trabajo, o un accidente.
- Dejarme morir poco a poco: puedo sin darme cuenta ir quitándome todo lo que me mantiene vivo, como comida, sueño, tomar excesivas pastillas.
- Estar negando mi tristeza por medio de trabajo excesivo, salidas excesivas, compras compulsivas, etc. por ejemplo: ante una separación quiero hacer todo lo que dejé de hacer en la vida… prácticamente YA.
- Me pongo en situaciones de riesgo. Ej: un ser muy querido falleció, y me pongo bajo situaciones que puedo salir lastimado como andar en la madrugada en zonas delictivas.
- Mostrar enojo cuando en realidad se está muy triste. Ej: buscar culpables ante accidentes, queriendo demandar a quien pudiera ser responsable indirecto.
¿Se puede salir adelante tras situaciones tan duras?
Sí, no es fácil, pero sí, lo más importante es reconocer que se necesita ayuda ante esto. Como seres humanos nos defendemos lo más posible de lo que nos puede doler, y tras un golpe tan duro de la vida, defenderse puede significar no enfrentar, y no enfrentar puede signficar vivir en duelo y depresión toda la vida.
¿Qué hacer?
Buscar ayuda. Las personas con crisis tan fuertes de vida necesitan:
- Entender qué pasó
- Aceptar que pasó
- Analizar cuánto me duele y por qué
- Buscar las herramientas necesarias para salir adelante
- De manera preventiva evitar que el dolor avance y “oscurezca” todo lo que está por venir.
- Estar flexibles al cambio.
¿Cómo un terapeuta me puede ayudar en estos casos extremos?
En casos tan difíciles la persona pierde sus habilidades con las que normalmente enfrenta cada día puede perder: la capacidad de decisión, el entendimiento, las fuerzas, puede perder de cierta manera la capacidad de recordar, la atención. Así que un terapeuta, para este tipo de casos suele jugar como un auxiliar y le dará eso que necesita.
- Guía
- Ayuda ante la toma de decisiones
- Apoyo
- Escucha
- Entendimiento
Y cuanto la persona más se vaya fortaleciendo, más podrá ir haciendo todo por sí sola, lo que dará entrada a que él o ella, analice, actúe, tome sus propias decisiones, etc.
Recomendaciones
- Tomar hoy mismo la decisión de pedir ayuda… los sentimientos que nos generan crisis tan fuertes de vida van de mal en peor si no se atienden.
Lic. Florencia Bevilacqua